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Cuando el enemigo está cerca: Sobre abuso sexual infantil

Actualizado: 23 oct 2023



Por lo regular, a nuestros niños y niñas siempre se les ha enseñado a cuidarse de los extraños, de los desconocidos, pero nunca hablamos de que el enemigo, también puede estar cerca.


Nos cuesta creer que alguien pudiera abusar de las niñas y niños pequeños, y más aún pensar que el abusador puede ser un padre, un abuelo, un maestro, un entrenador, o algún otro miembro de nuestra propia familia. Sin embargo, es importante saber que el riesgo no solamente se presenta en el exterior, sino que la violencia sexual infantil tambien puede ocurrir en el seno de una familia, dentro de la escuela, de nuestro círculo cercano, etc.


Es raro que los niños sean víctimas de un desconocido, el abusador raramente es una persona extraña que se oculta en las calles, en la oscuridad u otros lugares vulnerables para poder atacar a su víctima. La mayoría de los casos de abuso sexual infantil se dan con hombres o mujeres que se sirven de la cercanía y la confianza depositada en él o ella por la niña o el niño, así como de el poder y la autoridad moral que poseen ante al menor para crear una relación de abuso y violencia.


Y el silencio, es fundamental en esta relación. En la gran mayoría de los casos, el abusador ejerce una presión emocional sobre la víctima con el objetivo de asegurar su silencio; el abuso se convierte en un secreto que comparten con igual responsabilidad el adulto y el niño. Ya que este hace todo lo que le es posible para hacerle pensar que evidenciar los hechos provocará una crisis terrible y peligrosa. Y así, esta culpa, se transforma en seguridad para el abusador.


Por otra parte, el que las niñas y los niños no rechacen de manera activa o se defiendan ante el contacto sexual, en la mayoría de los casos, también se encuentra relacionado a la educación que se les brinda. Se les educa para evadir el contacto con extraños, mientras se les impone que deben ser afectuosos y obedientes con los adultos de los que dependen, esto, aunado a la falta de información y educación preventiva hacia los menores, reduce la capacidad de estos para detectar y/o relevar las situaciones de abuso.


Es por esto que el primer paso para prevenir la violencia sexual contra menores es abrir la conversación sobre el tema, y educar a nuestros niños, niñas y adolescentes al respecto.


Lamentablemente, los padres no siempre hablan con sus hijos sobre este tema y pocas veces se les brinda la información preventiva necesaria lo suficientemente pronto. Esto sucede por todo tipo de razones: Son demasiado pequeños, no lo van a entender, siempre están vigilados, a ellos no les va a pasar, es un tema complicado, etc. Sin embargo, debemos recordar que todo niño o niña puede ser víctima de abuso sexual, sin importar su género, físico, trasfondo socioeconómico, familiar, etc; al igual que cualquier persona puede ser el agresor.


Mantener este tema en silencio sólo protege a los agresores. Es de suma importancia brindarle a nuestros hijos la información y las herramientas necesarias para detectar y actuar de la manera mas acertada posible ante una situación de abuso. Así como crear una forma de comunicación basada en la escucha activa y en la confianza que les brinde un espacio seguro para poder expresarse.


¡Habla con tus hijos! Nunca es demasiado pronto.

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