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¿Cómo afecta a los padres la adolescencia?



La adolescencia es un periodo que implica un proceso de desarrollo, transición, aprendizaje y crecimiento; sin embargo, esta no es una etapa fácil, ya que la transformación y los cambios que conlleva pueden traer consigo mucha confusión, conflicto y crisis. Es una época cuyas transformaciones representan gran trabajo tanto para el adolescente como para las personas que lo rodean.


El dejar atrás la niñez e ingresar al mundo adulto representa un gran desafío tanto físico como psíquico para los adolescentes, ya que durante la adolescencia se pierde el cuerpo infantil, así como también se modifica la comprensión del mundo que teníamos durante la infancia para dejar atrás todo lo que nos fue familiar durante esta etapa y comenzar un camino lleno de reorganización, y de cuestionamientos de las perspectivas y valores que antes nos habían enseñado, para así comenzar a crear nuestros propios ideales e ir comenzando un camino hacia la independencia de nuestros padres.


Mientras el adolescente atraviesa esta etapa, tambien los padres experimentan cambios significativos desde su rol. En muchos casos, los padres se sienten excluidos, devaluados, desplazados de las vidas de sus hijos, así como tambien pierden el sentido de control que antes tenían, y su función se vuelve inconsistente. Todo esto puede generar frustración, enojo, confusión y tristeza, y se vuelve complicado recordar que sus hijos los quieren, valoran y necesitan, a pesar de que la dinámica de la relación haya cambiado.


El crecimiento de los hijos genera un gran duelo ante la pérdida de nuestro rol; ya que se deja atrás esta imagen idealizada de los padres, a quienes antes se percibía como seres con un saber y poder absoluto, y los hijos van creando una percepción más real de estos a base de sus propias experiencias e ideales. Con esto, los padres van aprendiendo que las herramientas que antes les eran efectivas ya no lo son más, pues el adolescente ya no les permite abordar las situaciones de la misma manera: los descalifica, así como también cuestiona frecuentemente sus opiniones y actos.


A pesar de que esta es una etapa que se caracteriza por este tipo de conflictos y crisis, es de suma importancia elaborar los duelos característicos de esta etapa, manteniendo nuestra presencia como padres, así como brindando la contención, afecto, libertad y límites necesarios. Debemos recordar que el adolescente es conflictivo porque sufre: está perdiendo a las figuras que hasta ese momento le resultaban las más valiosas (o al menos como solía conocerlas), aquella estructura que sostenía y hacia funcionar su mundo se viene abajo, y esto le representa grandes retos al tener que afrontar su crecimiento e independencia, y enfrentar el mundo por su cuenta por primera vez.


Los conflictos y las confrontaciones del adolescente son en su mayoría una parte normal y necesaria de su proceso de desarrollo. El avance de nuestros hijos hacia la independencia es importante y saludable. Ellos siempre te seguirán amando, ¡pero su dependencia de ti tiene que cambiar! Todo esto es parte de su crecimiento desde seres humanos pequeños y dependientes hasta adultos grandes y capaces.

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